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jueves, 5 de junio de 2014

LA MATERNIDAD DE LA A A LA Z: EPÍLOGO


rase que se era, en un país no muy lejano, una joven y alegre princesa de ojos verdes y miopes, con rizos castaños y despeinados.
Casó un buen día con un noble y apuesto príncipe, que no se ajustaba al canon de príncipe al uso, de corcel blanco y brillante armadura, sino que él era más bien de los de camiseta de QUEEN y Renault 9 gris. Era de esa clase de príncipes que se desvivía por hacer feliz a su mujer. Y eso era precisamente lo que nuestra princesa quería, que la tratasen como a una reina, pues no se veía lustrando armaduras con Sidol ni limpiando caca de caballo.



Se casaron, pues, y se dedicaron a la labor de traer herederos al reino. El primero no tardó en llegar, y con él el ALARMISMO de algunos lugareños, expertos en meter miedo en el cuerpo a embarazadas y madres primerizas, agoreros infames que todo lo pintaban negro con sus errados y funestos vaticinios.

Al nacer el segundo vástago, tuvieron que lidiar también con los charlatanes que intentaban colarles las TRAMPAS de la maternidad: que si tenía que recuperar la figura cuanto antes, que si tenía que dejarles llorar, que si los hijos no podían interferir en su vida, que si no podía estar todo el día con la teta fuera como las gitanas, que si no podía dormir con ellos, que si no podía bañarse con ellos, que si no podía quedarse en casa con ellos... y ante tanta imposición absurda, tantos "tenía que" y tantos "no podía", dejó aflorar toda su INDIGNACIÓN, y en el más puro y refinado GALLEGO espetó un clásico  "Manda carallo!", acompañado de un golpe en la mesa con su zapato de cristal. Tal arrebato, impropio de una princesita de bien, no fue del agrado de las otras princesas de la región, que se alejaron entre sofocos, aspavientos, y juramentos de o sea, jamás de los jamases se iban a volver a juntar con ella, por retrógrada, anticuada, o sea, intolerante, mujer OBJETO, respondona, y -lo peor de todo- ZARRAPASTROSA. Que así nunca iba a salir en las portadas de las revistas del KIOSCO, ni figurar en el top ten de madres fashion y buenorras.


Prosiguió, pues, nuestra princesa -junto con su amado príncipe, obviamente- en su tarea de poblar el reino con futuros caballeros de pro, leales y valientes, llenos de arrojo y de BONDAD. Y en estas llegó el tercero (y último) de los infantes, guerreros valerosos que hacían honor a sus belicosos NOMBRES, dignos portadores del cromosoma Y, amigos de dragones, DINOSAURIOS, y demás fauna reptiliana. Bien VESTIDITOS con las buenas prendas heredadas de sus padres, los tres hermanos se convirtieron en el centro del universo de la princesa, en sus LIFE COACH, en su orgullo y su alegría, pero también en la causa de sus mayores miedos y preocupaciones.


Por ellos redefinió su orden de prioridades, se despojó de su humanidad y abrazó su lado animal, transmutándose, según la ocasión, en osa protectora, tierna koala, leona rugiente, mona aulladora o JIRAFA silente.
Por ellos se convirtió en toda una MIGHTY MOTHER, capaz de enfrentarse y asumir -con no mucho gusto, todo hay que decirlo- todos los PEQUEÑOS SACRIFICIOS DE ANDAR POR CASA que traían bajo el brazo: cambiar pañales, limpiar vómitos, recoger zurullos flotantes de la bañera, ir al parque, socializar con otros padres, ver la tele con ellos (gracias a lo cual sus REFERENTES CULTURALES descendieron en picado hasta niveles abisales, viendo a la Mérida de Disney donde otrora vería a Diana cazadora)... y de entre todos los sacrificios, el más duro: cocinar. Conseguir vencer su aversión a los fogones, y preparar platos de comida medianamente aceptables, rayando algunos -pocos, para qué engañarnos- incluso en lo suculento (ÑAM ÑAM).
Por ellos nuestra princesa se convirtió en Xena, en Nikita, en Afrodita A, en una zombi de The Walking Dead, y hasta en Dana Scully, para plantar cara a las HISTORIAS PARA NO DORMIR que acontecían en su hogar. Se convirtió en una madre fuera de SERIE.

Pero la princesa era muy consciente de que todo cuanto hacía era lo mismo que cualquier otra madre normal, imperfecta, corriente y moliente hacía por sus hijos. Y tenía muy claro que jamás se pondría medallitas, ni se creería mejor (ni peor) que el resto de princesas/madres del reino. Y mucho menos caería en el despreciable y vil CHANTAJE emocional a sus hijos: el sucio e ignominioso "después de todo lo que he hecho por ti..." jamás saldría de sus labios ni pasaría por su mente.

Porque sus hijos tenían derecho a una vida libre y feliz, no habían nacido para cumplir sueños frustrados de otros ni cubrir expectativas ajenas, ni para pagar traumas del pasado ni asumir las consecuencias de una mala gestión paterna, ni para arreglar problemas conyugales ni sufrir los daños de una guerra emocional. Sus hijos no merecían vivir un WATERLOO ni unas Termópilas, sino que debían recibir amor, cuidados, educación, atención, dedicación, disciplina... todo multiplicado X 3, sin preferencias ni favoritismos.

A veces la princesa recordaba su vida pasada, su vida sin niños, cuando en el salón del castillo había una mesa de centro como adorno, y cuando la escobilla del w.c. no era usada como una espada. Pero esos tiempos y ese UBI SUNT? venían a su mente sin lamento ni amargura, sin rencor ni remordimientos, porque sus tres hijos que habían trastocado tanto su vida, que le habían dado la vuelta al cuento, al mismo tiempo le habían colmado de FELICIDAD real y auténtica. No esa felicidad bobalicona, edulcorada y fingida de los anuncios de la tele, sino felicidad reposada y profunda aún en medio de los problemas, dificultades e incertidumbres.

Así que, a ELLOS: a mi marido y a mis tres hijos, muchas gracias.
Y gracias a todos vosotros por acompañarme a lo largo de estas entradas de La Maternidad de la A a la Z. Os deseo toda la felicidad del mundo :-)




miércoles, 4 de junio de 2014

SONETO PRE-EPÍLOGO

que en mi vida me he visto en tal aprieto,
resumir mi AZ de modo escueto,
ameno, y con sentido, ¡por mi padre!

La visión maternal desde mi encuadre
escrita con amor y con respeto,
con cariño y humor; y este soneto
pone el punto final a este desmadre.

He intentado plasmar en cada entrada
que esta vida no es toda color rosa.
Alegre, sí, y feliz, mas complicada.

Dice adiós la poesía primorosa,
por la musa del verso arrebatada,
pues ya es hora de pasar a la prosa.


Y en prosa anunciamos que mañana, si el tiempo lo permite y la autoridad no lo impide, saldrá a la luz el epílogo de nuestro Diccionario maternal, que supondrá el capítulo final de este hermoso cuento de hadas :-)

jueves, 3 de abril de 2014

LA MATERNIDAD DE LA A A LA Z: E


Llegamos al final de esta aventura que ha sido el AZ de Trimadre a los Treinta (gracias, Vero!) y con el inevitable peso de la tristeza en los hombros nos disponemos a atacar la última letra que nos falta, en mi caso, la vocal E.
Esta entrada es, además, especial por otro motivo, pues me dice el Blogger que se trata de la número 200 que publicamos en esta casa. Por esta razón, de entre todas las muchas palabras que se me ocurrían que empiecen por la letra E (Equipo, Ejemplo, Emoción, Esperanza, Estupidez...) me tengo que quedar sólo con una: ELLOS.
Porque ELLOS son quienes me han impulsado a escribir este blog, ya que son sus ocurrencias y nuestras vivencias compartidas las que originan e inspiran la inmensa mayoría de las palabras que aquí aparecen. Porque ELLOS me han convertido en madre, y, sin lugar a dudas, en una persona mejor. Porque ELLOS le han dado sentido a mi vida, y cada día la llenan de felicidad, caos, alegrías, risas, lágrimas y preocupaciones.
ELLOS son, cómo no, mis cuatro chicos: mi marido y mis tres hijos. Los cuatro pilares de mi existencia, que me han hecho olvidar los momentos tristes del pasado, me dan fuerzas y ganas para afrontar el presente, y hacen que vea el futuro con tanto miedo como esperanza. Les amo con toda mi alma, todo mi corazón, y las pocas neuronas operativas que me quedan. No quiero ni puedo vivir sin ELLOS.



El resto de mi diccionario: 

jueves, 20 de marzo de 2014

LA MATERNIDAD DE LA A A LA Z: H DE HISTORIAS PARA NO DORMIR


 Buenas noches, amigos de lo inquietante. Sed todos bienvenidos a nuestro programa. Una semana más nos acercamos al mundo de lo oculto, nos atrevemos a sondear las profundidades de lo paranormal, y nos adentramos en los misterios de aquellos fenómenos inexplicables para la ciencia e inabarcables para la razón humana.
Sí, amigos, hoy conoceremos los extraños sucesos que desde hace mucho tiempo vienen produciéndose en la humilde vivienda de una modesta familia numerosa.
Galicia, tradicionalmente conocida como terra de meigas, es el escenario en donde se sitúa nuestra historia.

Todo comenzó hace algo más de siete años, coincidiendo casualmente con el nacimiento del primer hijo de la pareja. Fue entonces cuando se percataron de la existencia de una especie de agujero negro, o más bien de un portal entre dos mundos, a través del cual empezaron a entrar en el hogar de esta familia cosas nunca antes vistas: caos y desorden, descontrol horario, montañas de ropa para planchar, cientos de pañales y toda clase de acúmulos de polvo y pelusas. Con el paso de los meses, al tiempo que el primogénito iba adquiriendo libertad de movimientos y capacidad motora, el agujero negro fue absorbiendo innumerables objetos que, a día de hoy, permanecen en paradero desconocido, transportados sin duda a otra dimensión paralela. A este respecto, largamente llorada fue -en su momento- la inexplicable desaparición del apreciado mando a distancia del DVD.

wikipedia
Los nacimientos del segundo y tercer hijo supusieron un incomprensible aumento de la intensidad y frecuencia de la actividad paranormal, que ha ido mucho más allá del clásico abrir y cerrar de puertas sin responsable alguno ("¿Quién anda dando portazos?" - "Yo no", "Yo no", "Yo no"). Así, lo que a simple vista parecían manchas de humedad en techo y paredes, se han revelado como un fenómeno similar al de las caras de Bélmez, pues en dichas pigmentaciones se pueden apreciar similitudes con los rostros de Bob Esponja y Dora la Exploradora.

Habituales son también las psicofonías a media noche, sonidos de ultratumba que a menudo se confunden con voces infantiles rompiendo el silencio y clamando con desesperación: "¡Mamaaaaaá, ven!"; "¡Papaaaaaá, agua!"; "Mamaaaaaá, pis!".

Asimismo, reconocidos expertos en parapsicología han detectado en la vivienda restos de ectoplasma, principalmente de origen orgánico (sobre todo en época de resfriados y gastroenteritis), si bien se han encontrado también muestras de procedencia sintética.


Relevante y significativo ha sido igualmente el hallazgo de la Sábana Santa: se trata de una Sábana, manta, colcha, toalla o alfombra, usada por los niños como cubierta para desfilar en su juego del Año chino del Dragón, para desesperación y agotamiento de la Santa paciencia de su madre.  

laopinion.com
Íntimamente ligado a esto, se han documentado casos de combustión espontánea en la progenitora, que de tanto calentársele la cabeza es capaz de encenderse hasta lo indecible y acabar echando chispas.

mommyinsearchofme.com
En cuanto a los hijos del matrimonio, los expertos consideran probados varios casos de teriantropía o cambio de forma humana a animal, lo que vendría a explicar su animalesco comportamiento: "dejad de hacer el mono", "coméis como cerdos", "son unos toros", "este niño duerme como un lirón", "no arañes, que no eres un gato", "no muerdas, que no eres un perro", "hay que cortar esas garras, que pareces un águila", "hacéis más ruido que una manada de triceratops", "este cuarto es una leonera", "vaya pelos de cordero, amigo". Se desconoce el origen de tales metamorfosis, si bien todo apunta a factores genéticos al considerarse probado que sus padres "están como cabras".

guiainfantil.com

El último fenómeno paranormal constatado ha sido la telequinesia: objetos que se mueven solos y cambian de ubicación sin que nadie declare haberlos tocado (principalmente libros que abandonan las estanterías, y juguetes que salen de sus cajas).

A día de hoy, un equipo internacional de expertos, con Fox Mulder y Peter Venkman a la cabeza, continúan trabajando sobre el terreno, estudiando posibles casos de teleabducción (producido cuando en la tele ponen dibujos animados) y epifanías o apariciones sobrenaturales (el Mediano fue impelido a coger una cuchara pequeña para comer lentejas por mandato divino: "Me mandó Dios", explicó).

Llegados a este punto, amigos de lo inquietante, todos nos preguntamos: ¿Qué explicaciones ofrece la ciencia a estos fenómenos? ¿Cuál es el origen de toda esta actividad paranormal? Resulta obvio que nos encontramos ante un caso de lo que comúnmente se conoce como "casa encantada". ¿Acaso la vivienda fue construida sobre un antiguo cementerio indio? ¿Es esta familia víctima de alguna conspiración alienígena? ¿O se trata quizá de una nueva estrategia de los bancos para garantizar el pago de las hipotecas? No hay rastros de cadáveres ni de extraterrestres, y nadie ha incurrido en morosidad. Por lo tanto, debemos enfrentarnos a la peor de las posibilidades, y aceptarla con valentía y resolución: nos hallamos ante un claro ejemplo de casa poseída, una casa bajo el influjo y el dominio de unos seres extraordinarios y fuera de lo normal, estamos, amigos de lo inquietante, en una casa con niños.



El resto de mi diccionario: 

jueves, 6 de marzo de 2014

LA MATERNIDAD DE LA A A LA Z: N DE NOMBRES

DE NIÑOS Y NOMBRES 

Pero vamos a ver. Si es que os lo habéis buscado vosotros. ¿Acaso pensábais que el tema de los nombres se podía tomar a la ligera? ¿De verdad creíais que escoger esos nombres para vuestros hijos no iba a tener consecuencias? Pues nada, ahora, a cosechar los frutos de lo que vosotros, padres irresponsables, habéis sembrado.

A uno le pusisteis nombre de arcángel, de origen hebreo y resonancias bíblicas ("¿Quién es cómo Dios?"). Y aquí empieza y acaba toda posibilidad de mansedumbre angelical, pues de querubín rechoncho de bucles dorados tiene poco, y de angelito tierno y delicado, aún menos. Ahora bien, de Arcángel guerrero, líder de las tropas celestiales en lucha contra las huestes del Averno, lo que quieras. Todo un auténtico matadragones. 

"Mamá, ya me encargo yo del pincho moruno"

 A otro le tocó un nombre persa, llevado por reyes y emperadores de este pueblo. De significado incierto, algunos apuntan a "El Represor", mientras que otros se inclinan por "El que protege". Sin duda, éste último es preferible, pero teniendo en cuenta la naturaleza belicosa de los reyes de antaño, en ambos casos subyace esa idea de reprimir lo indeseado o proteger lo querido por la fuerza y a lo bestia.

"Podría haber sido peor y llamarte Jerjes, como yo"

Y con el tercero ya os cubrísteis de gloria: un nombre latino, variante en gallego (y en otros idiomas) del principal dios romano... el de la guerra, cómo no. Significado: "hombre combativo". Y portado también por otros personajes ilustres y viajeros.

"A éste no me parezco un pimiento. No tengo mono, y a mi madre no me la quito de encima".

Nombres viriles (en vez de sumaros a la moda de los nombres unisex...), clásicos (si es que sois unos carcas), de toda la vida (en vez de inventaros vosotros uno, que ahora es lo más cool), de luchadores, conquistadores y guerreros. ¿Cómo entonces iban a ser los niños? Pues activos y enérgicos, destructores y duros, enérgicos y cafres, inquietos y bulliciosos. 

Y luego os sorprendéis cuando, en lugar de permanecer sentaditos y formales en el sofá, con la boca cerrada, la espalda erguida, y las manos reposando en el regazo, se tiran los tres de cabeza encima del Papi (o del incauto al que se le ocurra sentarse junto a ellos), al grito de ¡¡¡¡Gerónimooooooo!!!! o ¡¡¡A la cargaaaaaaaaaaa!!!! O si en vez de guardar la compostura y la calma, convierten la sala en un circo romano, un ring de Pressing Catch y una jungla -todo al mismo tiempo. O si en vez de pintar al óleo les da por hacer una recreación de depredador carnívoro al acecho de herbívoro despistado, al más puro estilo de documental de la 2. Por no hablar de los lugares públicos, donde inevitablemente nunca pasan desapercibidos. Y qué decir de su vestimenta, incapaces de mantener la camisa debajo del pantalón más de cinco minutos, ni el pelo bien peinado más de dos.
En fin, que ya el nombre de su padre indicaba por dónde iban a ir los tiros: del germánico, "lanza de Dios" (de los de su madre ni hablamos, pues más comunes y anodinos no podían ser).

Por lo tanto, si queríais niños más blandos y calmaditos, haberles puesto Salomón ("pacífico"), Noé ("descanso, paz"), o Plácido ("tranquilo, manso, sosegado"). Por ejemplo.


El resto de mi diccionario:

jueves, 20 de febrero de 2014

LA MATERNIDAD DE LA A A LA Z: J DE JIRAFA

"Todos los animales tienen su voz", dice la primera línea de uno de los cuentos preferidos de mis hijos. Bueno, en rigor, dice "Todos os animais teñen a súa voz", pues en casa lo tenemos traducido al gallego.
Luego hacen un repaso por los sonidos que emiten algunos animales (que por supuesto, intentamos reproducir fielmente, ya os podéis imaginar lo que disfrutan los niños): El perro ladra, el gato maúlla, la gallina cacarea, el tigre ruge... Y aquí es cuando aparecen los chicos de Ylvis cantando "What does the fox say?"...


 ... NOOOO, ¡¡¡¡ES BROMA!!!! :-) (lo siento, es que no pude resistirme...)
 Entonces aparece la jirafa

La jirafa no tiene voz.
¡Y la pequeña jirafa, menos!

 
Pero la jirafa tiene un cuello muy largo…
Tan largo que, con él,
puede acariciar a su jirafita.

 
www.oqo.es

En su versión original el cuento se titula "No hace falta la voz", y en la página web de la editorial (OQO) el propio autor, Armando Quintero, realiza una reseña (que podéis leer AQUÍ) en la que nos habla de su mensaje y su contenido: aunque las jirafas no tienen voz, se comunican a través de los mimos, los abrazos y las caricias. Y la pequeña jirafita decide enseñarle este lenguaje a su amigo el elefantito, que a su vez se lo enseña al tigre, y éste al lobo, y éste al caballo... y así sucesivamente, de modo que todos descubren finalmente que “a menudo, no necesitamos las palabras para decir ‘te quiero’ o ‘te amo’, un gesto es mil veces más importante”.

Me encanta este cuento. Lo encontré por casualidad, mientras buscaba otro libro (que no tenían) en la librería, y de inmediato me llamaron la atención el título y las hermosas ilustraciones de Marco Somá
 
www.oqo.es
Antes de nada, confieso mi ignorancia sobre el tema de las jirafas. ¿En verdad tienen voz o no? En un primer momento pensé que no era un dato relevante, pues es tan sencillo creer una cosa cuando está tan bellamente contada... pero al final acabé consultando la gran fuente del saber (la wikipedia, claro) y hete aquí que lo confirmaba: Jirafa (Giraffa camelopardalis): "El sonido que emiten gracias a sus enormes pulmones no es audible para el oído humano, ya que se comunican entre ellas y otros animales a través de infrasonidos."
(Por cierto, que también dice que su "lengua es de color negro, y es tan larga (unos 60-65 cm) que le permite usarla para limpiarse las orejas", sin duda un dato fascinante para los más pequeños) ;-) Nunca te acostarás sin saber una cosa más. (Y otro por cierto, ¿será que yo también emito infrasonidos cuando hablo de "recoger los juguetes", "lavar los dientes", "apagar la tele", "hacer los deberes"... y por eso no me oyen?)

www.oqo.es
 Volviendo al cuento, confieso también que la primera vez que se lo leí a mis niños me emocioné hasta mojar la pestaña. Quizá aquel día tenía un momento llorón (como ocurre el 90 % del tiempo), o quizá las lágrimas me vinieron porque constanté que era absolutamente cierto, que en infinidad de ocasiones no hace falta voz alguna para demostrar nuestros sentimientos. El clásico "una imagen vale más que mil palabras", pero en vez de una imagen un gesto, un mimo, una caricia. Cuántas veces nuestros niños los necesitan y nos los piden con sus palabras o con sus ojos: Si se hacen daño, necesitan un beso; si tienen miedo, un abracito; si hacen algo bien, buscan una caricia, un revolver el pelo, un pellizcar el moflete. Pienso que para ellos estas muestras físicas de cariño tienen más valor que unas simples palabras, aunque no estén dichas con desgana ni con la atención puesta en otra cosa (como a veces hacemos los adultos), pues realizar estos gestos nos obliga a acercarnos a ellos, a ponernos a su altura, e involucra todos nuestros sentidos: el oído al escuchar sus te quiero, el tacto de los abrazos y las caricias, la vista de su cara pegada a la nuestra, el olfato al percibir su olor característico, y el gusto, si los besos vienen con extra de babas. En este sentido, mis hijos son bastante besucones y sobones (en el buen sentido, ¿eh?), buscan mucho el contacto físico, y de ellos surge muchas veces el dar un beso o un abrazo. Es algo espontáneo, fruto del cariño, y me entristece un poco cuando algún adulto sale con lo de "éste me quiere pedir alguna cosa". Pues no, no pide nada, es un niño (todavía) inocente, y no pide, sino que da.

El cuento de la jirafa nos recuerda la importancia de las obras más que de la palabrería, y la necesidad de demostrar aquello que decimos. Pues de nada vale decirle a alguien "te quiero" si no va acompañado de gestos y de acciones (obras son amores y no buenas razones). Y esto no sólo a nuestros hijos, ni a nuestro marido, sino a cualquier persona por la que sintamos aprecio. Porque estamos tan acostumbrados a las palabras vacías, que necesitamos cargar nuestros gestos y nuestros actos. Cargarlos de amor, de bondad, y de autenticidad. Sin falsedades ni intereses ocultos, sin malicia ni dobles sentidos, sin motivaciones raras ni intenciones aviesas.

El cuento de la jirafa nos lleva a una realidad (utópica, claro, pero eso es lo maravilloso de los cuentos) en la que el elefante y el tigre se abrazan en vez de comerse, y el tigre y el lobo se abrazan sin rivalizar a ver quién es más feroz. Hermandad y unión, amistad y convivencia, diversidad y tolerancia. Qué cosas tan bonitas, hoy en día relegadas únicamente a los discursos baratos y sentimentaloides de los politicuchos de turno en busca del voto fácil (o de los famosillos de turno en busca del aplauso).

El cuento de la jirafa nos habla también del valor de los pequeños actos sin importancia. La jirafita inicia -sin saberlo- una cadena de abrazos que une a todos los animales. Un gesto desinteresado y en apariencia insignificante, que llega a convertirse en todo "un fenómeno de masas". Actuar correctamente, movido por lo que uno cree o siente o piensa, y no buscando las alabanzas, el reconocimiento, y los grandes titulares. Discreción vs Prepotencia, Humildad vs Chulería, Modestia vs Autobombo.

Por todo esto, y por mucho más, nos encanta este cuento. Y nos encanta acabarlo completando los puntos suspensivos de la última frase con nuestros nombres (que seguro que para eso los puso el autor):

-¡Te quiero, mamá!
      -¡Te quiero, papá!
                -¡Te quiero...



      FIN

 El resto de mi diccionario:


jueves, 6 de febrero de 2014

LA MATERNIDAD DE LA A A LA Z: U DE UBI SUNT?


La fuente del conocimiento y el saber (alias wikipedia) nos dice que "Ubi sunt? es un tópico literario mediante el cual el poeta se pregunta por el paradero de los que han muerto. Ubi sunt? significa literalmente "¿Dónde están?" y hace referencia a la fugacidad de las glorias mundanas, de los elementos del mundo terrenal y sensorial. Se usa para preguntar por personalidades y bienes ya desaparecidos. Un ejemplo excelso de su formulación en lengua castellana se puede encontrar en la obra de Jorge Manrique, Coplas a la muerte de su padre":

¿Qué se hicieron las damas,
sus tocados, sus vestidos,
sus olores?                          195
¿Qué se hicieron las llamas          
de los fuegos encendidos
de amadores?
 
Tantos duques excelentes,          265
tantos marqueses y condes
y varones
como vimos tan potentes,
di, muerte, ¿dó los escondes
y traspones?                         270

En el mundo maternal hace referencia a las glorias mundanas, y elementos del mundo terrenal y sensorial de las que se disfrutaba antes de tener descendencia.
Ejemplo:
¿Qué se hicieron las fiestas, 
los planes improvisados,
el vagar sin rumbo fijo
y el alternar sin horarios?

¿Qué se hizo aquel dormirse
a horas intempestivas,
y aquel levantarse tarde
sin infantiles rutinas?

¿Qué se hizo aquel cruzar
con el semáforo en rojo,
entre pitadas e insultos,
temerarios y a lo loco?

¿Qué se hizo aquella mesa
de centro, tan primorosa,
en el medio de la estancia,
con esquinas peligrosas?

¿Qué se hizo la escobilla
del wáter, tan necesaria,
hasta que alguno se puso
a usarla como una espada?

¿Qué se hicieron, pues?
Di, Maternidad, ¿dó los escondes
y traspones?

jueves, 30 de enero de 2014

LA MATERNIDAD DE LA A A LA Z: M DE MIGHTY MOTHER

DE SER MADRE CON TODAS LAS LETRAS


Todo el mundo conoce los peligros de meterse en un laboratorio: que te pique una araña radiactiva y salgas convertido en Spiderman, que la exposición a los rayos gamma te transforme en el increíble Hulk, o que un desafortunado accidente o un peligroso experimento acabe dejándote hecho un Dr. Octopus, un Duende Verde o un Capitán América.
Pues algo similar ocurre -aunque no aparezca en los tebeos- cada vez que una jovenzuela entra en un paritorio. ¿Estará la oxitocina sintética genéticamente alterada? ¿Contendrá la epidural algún isótopo radiactivo? ¿Será que la matrona de turno inocula algún misterioso agente mutante a través de los tactos y las monitorizaciones?
Nadie lo sabe. El caso es que, cuando llega a su casa con el bebé bajo el brazo, de aquella muchacha poco queda ya, pues ha iniciado sin saberlo su transformación en MIGHTY MOTHER. La llamada cuarentena, esa fase del puerperio en la que las madres recién paridas se sienten hechas un asco física y anímicamente, no es sino un período de adaptación, un estadio durante el cual el cuerpo se acostumbra a su nueva condición de superheroína.
¿Y qué superpoderes posee esta Poderosa Madre? Veamos algunos de ellos:

MAGNET POWER: Poder magnético por el cual Mighty Mother (de ahora en adelante, MM) ejerce una irrefrenable atracción sobre su prole, particularmente durante los primeros meses o años de vida. Los llamados Iron Children se pegan literalmente a su madre con firmeza, siguiéndola a todos los lugares posibles e imaginables (taza del w.c. incluída), de una forma tal que harían palidecer los marcajes más férreos de los mejores defensas de fútbol.
Desafortunadamente, el Magnet power atrae al mismo tiempo a varios archienemigos de lo más peligroso: en primer lugar, los despreciables Opinólogos, abyecta organización criminal cuyo único propósito es desestabilizar y derrumbar a MM a base de comentarios, críticas, sugerencias, recomendaciones y consejos NO pedidos y menos deseados. Para vencerles, MM cuenta con sofisticados y eficaces artilugios: la capa de Amiplín, las orejeras de Nomeinteresa, el escudo de Sísímuybien, y el rayo paralizante de Meimportaunamierda. Otros enemigos que son inexorablemente atraídos por este poder son la Fatalidad y el Destino, junto con sus viles secuaces la Perra Suerte y la Mala Estrella. Por su culpa, al niño le sobrevendrá una diarrea desbordante justo el día en que se comía fuera y pañales y mudas se olvidaron en casa; por su culpa caerá una tormenta con granizo y vendaval a la hora de ir andando al colegio; por su grandísima culpa el pantalón recién estrenado se romperá en la rodilla a los cinco minutos de vestirlo. Contra estos rufianes, ni MM con todos sus superpoderes puede hacer lo más mínimo.

ORÁCULO POWER: Gracias a este poder, los hijos de MM encuentran en ella las respuestas a todos sus interrogantes. Pero todos, todos ("¿Cómo se llama ese bicho?", "¿Qué significa esta palabra?", "¿Cómo se dice esto en inglés?", "¿Qué clase de árbol es ese?", "¿Cuál es este hueso?", "¿Cuántos son 24+13?", "¿Ya existía la tele cuando la abuela era pequeña?"). El Oráculo power dota a MM de una asombrosa capacidad de reacción, exposición, síntesis, improvisación e inventiva. Y adonde esto no alcanza, llega la wikipedia.
El Oráculo power convierte también a MM en una especie de clarividente o profetisa, pues le lleva a predecir el futuro, sobre todo si éste es inminente y acarrea consecuencias nefastas ("Ese colacao va a caer", "Te vas a hacer daño si sigues saltando en el sofá", "Vas a romper eso").
Enemigos declarados de MM son aquellos que ponen en tela de juicio sus dotes adivinatorias, los paladines del "Quévamujer" y el "Quéexageradaeres", que suelen ser fácilmente derrotados con el devenir de los acontecimientos y un "Ya te lo dije" (verbalizado o en forma de certera mirada).

TERMINATOR POWER: Con este superpoder MM lo termina todo: los restos del puré de frutas, el fondo del yogur, la corteza del sandwich, el borde de la pizza... (sobre todo en ausencia del Mighty Father, Terminator Alimenticio Oficial). Asimismo termina con todo: empezando con los piojos, y acabando con todos los berrinches, pataletas, discusiones y conflictos filiales a golpe de paciencia (que suele acabar terminándose también, por cierto), mano izquierda, comprensión, firmeza y mimitos.
Los archienemigos que conlleva este poder son, cómo no, los implacables integrantes de la Brigada Maternal, que supervisan y controlan al dedillo cada uno de los movimientos maternales con el oscuro propósito de detectar el más mínimo fallo, el más nimio error, y atacar así a MM con repetidas descargas cuasiletales de "Nosabeshacerlobien" y "Yolocriaríamuchomejor".

HIPER POWER: No es ningún secreto que MM posee Hipervelocidad (no en vano llega (casi)siempre a tiempo al cole y al pediatra (de otros sitios mejor no hablar)), Hipersensibilidad Auditiva (capaz de oír llorar al niño en sueños, o a varias habitaciones de distancia), Hiperreflejos (útiles para evitar algunas caídas de objetos y/o niños), e Hiperberrido (de uso desaconsejado). El Hiper Power le permite también realizar la compra en el Hipermercado y adquirir los pastelitos preferidos del niño (los que están rellenos de crema, cubiertos de chocolate y con el juguete de Doraemon, no los otros), aunque se olvide de la leche y el papel higiénico. Siendo un poder un tanto limitado, los enemigos relacionados con él son los inherentes al mismo.

ELECTRONIC POWER: Confiere a MM un mecanismo interno de monitorización y cronometraje del tiempo de exposición de su prole a artefactos electrónicos de efectos atontadores (llámense tele/tablet/ordenador/consola/móvil...). La lucha en este terreno no es nada fácil, pues nuestra superheroína se encuentra con tres frentes abiertos: 1) la prole en sí misma, que se aferra al aparato electrónico en cuestión como si le fuese la vida en ello; 2) el bando de Los Consentidores, que consideran que MM tiene una obsesión, y así lo manifiestan: "Mujer, qué manía tienes, qué más dará que estén 4 ó 5 horas seguidas con la tele/tablet/ipad/iphone/wii..."; 3) la facción de Los Amíquenomemolesten, que no vacilan en tener a los niños apantallados para que les dejen tranquilos un par (o 3 ó 4 pares) de horas.

REPAREITOR POWER: Si algo caracteriza a MM es su capacidad para reparar cualquier cosa que se le ponga por delante, lo mismo un peluche descosido que una página rota, un calcetín con agujero que un muñeco descoyuntado, un coche sin ruedas o un avión sin hélice. Repara también codos raspados, rodillas magulladas, labios sangrantes, e incluso narices atestadas de mocos. Pero su especialidad son, sin duda, los desperfectos, dolencias y aflicciones del espíritu: corazones lastimados, orgullos heridos, ojitos llorosos... Vale que quizá este superpoder sea limitado (pues los enemigos a batir, comandados por el indestructible Villano del Dolor, son ciertamente duros de roer), pero nunca jamás nadie podrá achacar a MM el no haber intentado reparar lo dañado con todas sus fuerzas.


Si tú eres madre, entonces eres Mighty Mother, una superheroína con todas las letras. Así que no lo dudes, y comparte alguno de tus otros poderes en los comentarios.

Y por supuesto, para llevar a cabo su heroica labor, muchas veces hace falta tener al lado un Mighty Father, una Mighty Aunt, una Mighty Grandmother, un Mighty Friend... a todos ellos, muchas muchas gracias!!! 

Y como decía otro Mighty (Mouse):

"¡¡¡NO OLVIDEN SUPERVITAMINARSE Y MINERALIZARSE!!!" 
(que buena falta nos hace).




jueves, 23 de enero de 2014

LA MATERNIDAD DE LA A A LA Z: P DE PEQUEÑOS SACRIFICIOS DE ANDAR POR CASA



sacrificio.
(Del lat. sacrificĭum).
1. m. Ofrenda a una deidad en señal de homenaje o expiación.
2. m. Acto del sacerdote al ofrecer en la misa el cuerpo de Cristo bajo las especies de pan y vino en honor de su Eterno Padre.
3. m. Matanza de animales, especialmente para el consumo.
4. m. Matanza de personas, especialmente en una guerra o por una determinada causa. La revolución supuso el sacrificio de miles de vidas.
5. m. Peligro o trabajo graves a que se somete una persona.
6. m. Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven.
7. m. Acto de abnegación inspirado por la vehemencia del amor.
8. m. coloq. Operación quirúrgica muy cruenta y peligrosa.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Sacrificio. Qué poco gusta esta palabra en nuestra sociedad, ¿verdad? Ahora mismo parece que sólo se admite en lo referente a practicar un deporte (seguro que todos hemos oído acerca de lo mucho que se sacrifican los ciclistas, las gimnastas, los futbolistas...), o también cuando se habla de hacer dieta (hacer el sacrificio de no comer entre horas, de tomar comida saludable...). Pero unir en la misma frase las palabras sacrificio y madre suena a algo trasnochado y caduco, a mujer en casa con la pata quebrada, puesto que las mamás modernas de hoy no deben sacrificarse por nada ni por nadie en aras del feminismo, la realización personal y la modernez
Bien. El que de verdad se haya tragado esto, es que no tiene hijos, sino tamagotchis. 
Por mucho que hayamos avanzado en los campos de la igualdad, por mucho progreso, mucho avance, y mucho feminismo, maternidad sigue siendo igual a sacrificio. Y no hay vuelta de hoja.
No voy a hablar de Sacrificios en mayúsculas (séptima acepción de la RAE: Acto de abnegación inspirado por la vehemencia del amor), sino de esos Pequeños sacrificios de andar por casa (sexta acepción: Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven) que las madres corrientes y molientes realizamos porque no nos queda otra.

(¡OJO! No estoy hablando de una mal entendida vida maternal "esclava y llena de sacrificios" que enmascara un victimismo mártir de lo más peligroso: madres que se quejan y se jactan de "toooodo lo que hacen por sus hijos", y lo que es peor, luego se lo echan en cara a ellos en el más rastrero chantaje emocional, convirtiéndoles en adultos amargados, sin autoestima, tocados emocionalmente y con la personalidad minada. Creo que este extremo es igual de pernicioso que su opuesto: el del pasotismo egoísta y comodón, con el que conseguiremos hijos igual de egoístas, apáticos, maleducados, aprovechados y comodones.)

Ejemplos de Pequeños sacrificios de andar por casa

- El cocinar
Existen en el mundo muchas madres que aborrecen cocinar (que yo sé que no soy la única), pero saben que sus hijos necesitan una alimentación sana y variada (¿por qué no les gustarán los bocadillos tanto como a mí?), y por ello se sujetan con gran repugnancia y se lían la manta a la cabeza y el delantal a la cintura.
El colmo de los colmos: tener que cocinar un plato diferente para cada miembro de la familia.
- La comida  
En la mesa de comer muchas veces se da un curioso fenómeno: por mucha comida que hayas preparado, justo ese día los niños experimentan una crisis de crecimiento (o traen un hambre canina) y empieza a tragar que da gusto. Pero siguen con hambre, y sólo queda tu porción. Pues que levante la mano la que no se haya sujetado con gran repugnancia (y no menos hambre) y les haya dado su comida a los niños. 
El colmo de los colmos: que algún adulto se la intente comer. Para matarlo. Si yo fuese la de este anuncio le tiraba el cortapizzas al ojo:


-La televisión
¿Quién no se ha sujetado con más paciencia que repugnancia y tragado doscientas o trescientas veces los mismos capítulos de Peppa Pig? ¿Quién no se sabe las canciones de Dora o de Bob Esponja? ¿Quién no se ha quedado sin ver algún evento deportivo, algún programa o alguna película porque justo a esa hora los niños querían poner Clan? (Menos mal que siempre nos queda internet para volver a verlo o descargarlo.)
El colmo de los colmos: que algún adulto se haga con el mando y les cambie el canal para ver lo que a él le da la gana (que no era precisamente lo que querías ver tú).
-El parque
Al igual que otras madres, no soporto ir al parque, pero a veces no queda otra, y acabo yendo. Sé que a ellos les gusta corretear al aire libre, jugar en los columpios, estar con sus amiguitos y demás, así que una se sujeta con gran gran gran repugnancia, y va, porque ellos lo pasan de miedo.
El colmo de los colmos: tener que aguantar y vigilar a niños ajenos, mientras sus padres están de charla en un banco, o directamente en una cafetería cercana de cervecitas.
Seguro que vosotros tenéis muchos más ejemplos de Pequeños sacrificios de andar por casa que podéis compartir; esas pequeñas acciones a las que nos sujetamos con más o menos repugnancia porque, aunque no nos guste ser mártires, sí nos gusta ser madres, y hay muchas cosas que si no las hacemos nosotras por nuestros hijos, ¿quién las va a hacer?
Si ya lo dice el refrán: El que tenga tienda, que la atienda :-)


Otras palabras de mi Diccionario:


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