SOBRE LA LIGEREZA A LA HORA DE USAR CIERTAS PALABRAS
El Mayor apareció con sus gafas de sol nuevas puestas, haciéndose el interesante. Sus amigos se dieron cuenta -evidentemente- y uno de ellos, de siete años, le piropeó: "¡Oh, estás muy sexy!". No tardó en sumarse otro niño de seis años, coreando el "¡Qué sexy, qué sexy!"
Esto me recordó a que hace un mes o así, el Mayor le decía al Pequeño que "tenía un pelo muy sexy". ¿Sabéis de dónde había sacado esta palabra? Pues de la peli que más se ha visto en mi casa (y puede que también en las casas de los niños de medio mundo): Cars. Si alguien no lo recuerda, es la vieja Lizzie quien le dice al camión de bomberos que se aparte, que no le deja ver a "ese bólido tan sexy" (Rayo McQueen, se entiende).
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¿Cómo se le explica a un niño lo que significa ser sexy? La RAE define este adjetivo como "que tiene atractivo físico y sexual".
¿Es lo mismo que ser guapo? No.
¿Bonito? Tampoco.
¿Algo que gusta, agradable a la vista? También lo puede ser un lechoncito sonrosado, y no es algo muy sexy, que digamos. Yo me rindo (y acepto sugerencias).
No me gusta que mis hijos usen esta palabra (no ha vuelto a decirla desde lo del pelo), pero aparece hasta en la sopa. La cantan en el Gangnam Style: ("Heeeeeeeey, sexy lady"), y la usan en infinidad de dibujos animados (además de Cars), por ejemplo, recuerdo haberla oído en Ice Age: La Edad de Hielo (cuando el perezoso Sid intenta conquistar a unas perezosas), y en la horrible serie de George de la Jungla (donde alguien se pide el nombre en clave "chica sexy").
Pero peor me parece que un adulto le dedique este "piropo" a una niña, como yo misma pude presenciar hace ya algunos años, o que le digan a un niño que ese vaquero le hace "un culito muy mono". Pues no. Las niñas están guapas, preciosas o bonitas, y no sexys. Y un pantalón vaquero a un niño le queda bien o mal, le cae o le aprieta, pero no le hace el culito mono.
En fin, igual no tiene tanta importancia, y es sólo cosa mía, y me estoy haciendo vieja, y no voy en consonancia con los tiempos. O igual nuestra sociedad está tan enferma que ya miramos a los niños con ojos de adultos, y les enseñamos, desde su más tierna infancia, que ser sexy es algo positivo y deseable, algo que debe ser admirado y alcanzado. Una meta en su vida, vaya.