viernes, 26 de julio de 2013

UN DÍA TRISTE EN GALICIA


Onte debía ter sido un día alegre para Galiza. Un día de festa conmemorando o Día da patria galega. Mais a celebración volveuse en loito, e a alegría en tristura. Unha vez máis, chove en Santiago, mais esta vez en forma de bágoas.   

Ayer debía haber sido un día alegre para Galicia. Un día de fiesta conmemorando el Día de la patria gallega. Pero la celebración se tornó en luto, y la alegría en tristeza. Una vez más, llueve en Santiago, pero esta vez en forma de lágrimas.




miércoles, 24 de julio de 2013

UN PREMIO EN VERSIÓN ZEN

¿No es una monada? Mirad qué premio tan cuco me ha entregado la sin par Mukali. Se trata del Liebster Blog Award en versión Zen. Lo cierto es que tengo muchos más premios pendientes de agradecer, pero siguiendo el sistema LIFO (last in, first out) pues voy empezando por el último recibido.
Otro día, si tengo inspiración y ganas, seguiré con el resto.

Se supone que ahora tengo que compartir once cosas sobre mí misma, así que allá voy.

1. No entiendo muy bien esto de los premios blogueriles. Bueno, lo entiendo pero no lo comparto. Cuando empecé mi andadura en este mundo, encontraba blogs que avisaban que no recibían premios (en plan "no se admiten perros"), y en aquel momento no lo comprendía, y me parecía raro, raro. El tiempo fue transcurriendo, y llegaron mis primeros premios, y recuerdo que me hicieron muchísima ilusión. Pero luego algo pasó, vino una época en la que empezaron a entregarme premios personas que prácticamente no conocía de nada, con las que coincidía remotamente en algún carnaval y alguna vez me habían dejado un comentario perdido "de cortesía". Y la ilusión se transformó en una extraña sensación de "me premian por compromiso", dejando un regusto amargo. Porque no es lo mismo que te entregue un premio alguien que te lee, que te comenta con mayor o menor frecuencia, pero con cariño (porque eso se nota), que lo haga alguien que no te ha leído en la vida, que ha visto tu blog en la lista del carnaval, y como "tiene que" pasarle el premio a x número de blogs, pues "le toca" al tuyo. Y esto es lo que no comparto. El premiar por premiar, por seguir la cadena, porque hay que cubrir el cupo. Me encantan los premios de los blogs amigos, el resto los recogeré por educación, pero no con entusiasmo.
2. Me da repelús tocar la tortuga, y cada vez que me toca limpiar la tortuguera (cosa muuuy frecuente) me pongo guantes para sacarla.
3. Tengo los sentidos del olfato y el gusto peculiarmente desarrollados, y esto, lejos de ser algo positivo, en muchas ocasiones es una auténtica maldición. No soporto el olor de la fritada, ni de la cebolla ni del ajo en mis dedos (me pongo guantes de látex para manipularlos), ni de los estornudos. Tampoco soporto los olores cebollajo-pescadiles de la nevera (o el congelador) que acaban impregnándose en alimentos deliciosos como mantequilla, tartas, helados, flanes, o postres con nata o crema, confiriéndoles un sabor asqueroso e intragable.
4. Tengo muuuy poca paciencia. Y la poca que tengo la guardo para mis niños. Pero la timidez vence a la impaciencia, y con los extraños soy muy mansa (y abusan de mi buen carácter, como me dijeron una vez). 
5. Mi nivel de tolerancia a la estupidez es cada vez menor. Y me pongo de los nervios con los personajes estúpidos de las televisión, sobre todo los que aparecen para darle comicidad al asunto. A mí no me hacen gracia, sino que me desesperan, de verdad que no puedo con ellos. Me gustaría poder cruzar la pantalla y tirarles un zapato.
6. Me encantan las series de la tele, y me encanta verlas de noche con el Papi, porque sola no me presta. Ahora mismo estamos viendo Breaking Bad, Spartacus, Glee y Vikingos.
7. Últimamente me ha dado por los sándwiches de mantequilla de cacahuete con mermelada de fresa. La culpa es de Walter White, el protagonista de la serie Breaking Bad, que los prepara y consume con frecuencia.
8. En mi móvil suena Stereo Hearts, de Gym Class Heroes y Adam Levine. Cada vez que suena mi teléfono tengo a tres infantes gritando "¡Te llaman!". Si la canción suena por la radio, ídem: "¡Te llaman!"
9. No soporto los bichos voladores. Especial aversión les tengo a las polillas, que ahora en verano tienen la fea costumbre de colarse en la ropa que saco del tendal. Me paralizan. Dame una araña patilarga y peluda, y no una polilla. Que sepáis que vuelvo a lavar la prenda en la que se posaron, por si acaso dejaron huevos, o algo, allí. Qué ascazo.
10. Estoy en contra de la llamada discriminación positiva (por muy positiva que le pongan, si es discriminación no puede ser buena) de las mujeres. Tampoco me gusta la ultracorrección política imperante que atañe al uso del llamado lenguaje no sexista. Me parece una tomadura de pelo, una falta de respeto, y un insulto. Como mujer, no me siento más apreciada ni valorada porque alguien diga ciudadanos y ciudadanas, españoles y españolas, o padres y madres. En eso quedan las políticas de apoyo a la mujer, en la duplicación inútil de sustantivos y adjetivos, y en NADA MÁS. Y situar a alguien por encima de los demás por el mero hecho de pertenecer a un colectivo tradicionalmente despreciado, sin valorar si lo merece o no... apaga y vámonos. Y en este país -tristemente- se da mucho esto: cantidad de artistas sobrevalorados y multipremiados por ser gays, o por ser mujeres que escriben poesía erótica en gallego, o por ser mujeres que se dedican a la política. Por ejemplo.  
11. Por fin he aprendido a poner la marca de agua a mis fotos. ¡Hurra!

No me ha quedado claro a cuántos blogs tengo que pasar este premio, así que aquí van cuatro blogs amigos:
Marga de Mundo sin gluten de Marga.
Arusca de Contras y Pros.
Paola de Muriel y yo.
Sra. Díaz de Sra. de Díaz.

sábado, 20 de julio de 2013

MÁS DE UN AÑO CON EL BLOG

EL PRIMER CUMPLE-BLOG

Resulta que estaba convencidísima de que había empezado con esto del blog en agosto del año pasado, y hete aquí que no, que la primera entrada data del 12 de julio de 2012. 
Ya ha pasado, por tanto, algo más de un año desde que me puse a escribir sobre las andanzas de mis criaturas, mis opiniones, mis ideas, mis pensamientos y mis desbarres sobre la maternidad, sobre la vida, sobre lo que me pasa por la cabeza.
He releído la primera entrada que escribí, se titulaba "Quiero que mis hijos sean felices", y era una especie de carta de presentación, o declaración de intenciones, y no cambio ni un ápice de ella. Por eso me gustaría volver a compartirla con vosotros, los pocos pero escogidos seguidores de este blog :-D Muchas gracias a todos por estar ahí, por el tiempo que dedicáis a leerlo, y por los comentarios que me dejáis al final de cada post, los cuales, de verdad, me alegran más de lo que os podéis imaginar, y me animan muchísimo a seguir escribiendo y compartiendo mis vivencias con vosotros. 
¡¡¡Os quiero!!! :-) 

DE CÓMO UNA MADRE DECIDIÓ CONVERTIRSE EN UNA BUENA MADRE

Quiero ser una buena madre. De esas que se preocupan tanto por sus hijos que se dedican en cuerpo y alma a cuidarlos. De esas que los bañan, les hacen la comida y los llevan al parque. De esas que les compran ropa y los llevan al colegio. 
Pero no me basta con eso. 
Quiero que cuando sean mayores no tengan nada que reprocharme. Ni falta de cariño, ni exceso de disciplina. Ni burlas, ni incomprensión, ni favoritismos, ni comparaciones. Ni mano dura, ni ausencia de normas. Que no tengan que disculpar mis errores atribuyéndolos a la ignorancia, a lo que mandaba el médico o a lo que se hacía por costumbre. Que no tengan que recriminarme cobardía ni dejadez, indolencia ni comodidad, miedo ni desconocimiento. 
Quiero, al fin y al cabo, que cuando sean jóvenes, adultos, e incluso ancianos, al echar la vista atrás recuerden su infancia con verdadero cariño. No con nostalgia fingida, la que edulcoramos con el paso de los años, engañándonos a nosotros mismos. Hablo de recuerdos sinceros, gratos, que perduran, que causan una sonrisa tierna, reconfortan el alma y llenan el espíritu. Hablo de felicidad.
Y es que quiero que mis niños sean niños felices. Para que sea lo que sea que les depare la vida el día de mañana, por muy seco, duro y árido que sea el futuro, tengan siempre en la memoria y en el corazón un refugio, un oasis, un rinconcito donde volver a ser niños, donde volver a ser felices.

"La mejor forma de hacer que los niños sean buenos es hacer que sean felices"  Oscar Wilde


viernes, 19 de julio de 2013

VIERNES DANDO LA NOTA: CHRIS CORNELL

hipersonica.com
Si alguien se pregunta ¿quién es este paisano? Pues se llama Chris Cornell, y saltó a la fama como el vocalista de un famoso grupo grunge de los 90 llamado Soundgarden. Confieso que nunca han estado entre mis predilectos, peeeero hete aquí que hace unos siete añitos fue el encargado de la canción de la esperada película del entonces nuevo James Bond: Daniel Craig. La peli en cuestión, Casino Royale, me encanta (una que es muy bondmaníaca), Daniel Craig también y la canción mucho más!


miércoles, 17 de julio de 2013

EL FÚTBOL, EL NUEVO OPIO DEL PUEBLO

DE FÚTBOL Y FRIKIS

No acabo de comprender la paradójica, omnipresente e irracional pasión futbolera de este país. Paradójica, porque si alguien se pone a presumir de España fuera de algún evento deportivo, es motivo más que sobrado para ser tachado de facha o fascista (al menos en mi ciudad esto es así); omnipresente, porque está en todos lados, en la tele, en la calle, en la publicidad... y también irracional, porque muchos abrazan este deporte como un devoto fervoroso se aferra a sus creencias. 

Y no penséis que odio el fútbol, ni mucho menos (¡Forza Depor!), sólo que no me gusta ni un ápice todo lo que este mundo conlleva cuando la obsesión se traslada al universo infantil. 
En primer lugar, no acabo de entender a los padres que, nada más dar sus primeros pasos, le ponen al crío un balón en los pies, no para que juegue y se entretenga de forma sana, sino con la intención y la esperanza de que se dedique profesionalmente a ello (inciso: lo mismo es aplicable a los que se empecinan en que sus hijos sean estrellas de la música, del cine, reinas de la belleza o primeras figuras de cualquier deporte, y para ello les amargan la existencia y les arruinan la infancia y de paso, la vida).

youtube.com
Tampoco soporto el endiosamiento de los jugadores, ídolos a imitar sin tener en cuenta sus vidas fuera del campo, si son unos libertinos pendencieros, o violentos, o ludópatas, o drogadictos, o chulos engreídos, o ignorantes atrevidos, o vete tú a saber qué (se me vienen a la cabeza nombres y apellidos de futbolistas, nacionales y extranjeros, para todas y cada una de estas categorías). ¿De verdad queremos que nuestros hijos sean como ellos, por mucho dinero que ganen, y por mucho harén de modelos/actrices que tengan?
Y lo que peor me parece de todo es la obligatoriedad de que a los niños les tenga que gustar el fútbol. A día de hoy parece que es imprescindible y necesario. Aún recuerdo cuando algunos se empeñaron en que mi niño Mayor coleccionase cromos de fútbol: le compraron el álbum y varios sobres, e intentaban "inculcarle" el interés con argumentos tan convincentes y poderosos como "a todos los niños les gusta, tienes que ser como los demás". Todo en vano, por supuesto, pues lo único que han conseguido es exacerbar todavía más su aversión al balompié. 

inazumaeleven.tv
Y ten por seguro que si a tu hijo no le gusta darle pataditas a un balón, la ignominiosa maldición del frikismo caerá sobre él: inevitablemente será el friki de los dinosaurios, o el friki de los libros, o el friki del violín, o el friki de la música clásica, o el friki de los bichos (en cambio nadie dice el friki del fútbol, qué curioso). Y luego ves a los niños no-frikis, esos que por supuesto van a clases de fútbol, y ves que no tienen más conversación que alineaciones de equipos, jugadas y partidos, y descubres que muchos de ellos son más egoístas que los demás (pero ¿no fomentaba el trabajo en equipo?), demasiado (por no decir asquerosamente) competitivos, con un mal perder increíble (¿dónde está eso del fair play?), y tramposillos que no veas (lo de tirarse en el área para simular penalty debe ser asignatura troncal). 


¿Es esto lo que les enseñan en las escuelas deportivas? Pues apaga y vámonos. 
Me quedo con mis frikis.

martes, 16 de julio de 2013

LA PEPPA SE PASA TRES PUEBLOS

 DIBUJOS ANIMADOS Y ¿FEMINISMO?

¿Os imagináis unos dibujos animados donde la madre de la protagonista apareciese como alguien más bien torpe, simplón, vago y despistado, a la que su hija le llamase tonta y le dijese que tiene la barriga muy gorda? 
Yo no. Saltarían de inmediato todas las alarmas:  veo declaraciones de políticos, boicot en los medios de comunicación, declaraciones del defensor del espectador, intervenciones del gobierno, acusaciones de la oposición y masas enfervorizadas e indignadas exigiendo la inmediata retirada de semejante producto televisivo (y de paso, la cabeza de los responsables en una pica). ¡¿Qué ejemplo están dando a los niños?! ¿Qué nefasta imagen están dando de la mujer? ¡Sexistas! ¡¡Machistas!! ¡¡¡A la hoguera!!!
Pues hete aquí que tales dibujos existen, que son famosísimos, que los echan en la televisión pública, que los emiten en tropecientos países y que han recibido un porrón de premios internacionales. Pero un momento... ah, no, no pasa nada, el gordo vago y tontorrón es el padre. Aquí no ha pasado nada, vuelvan a sus vidas, ciudadanos.



Sí, amigos, hablo de la inefable cerdita Peppa Pig. Y sus compañeros hadas y duendes, de El Pequeño Reino de Ben y Holly, de los mismos creadores que la pequeña gorrina, siguen este camino. A Papá Pig, Peppa le suelta un "pero qué tonto eres" en casi todos los capítulos (y nunca nadie se lo reprocha, por cierto), cuando no aparece como un inepto que no sabe interpretar los mapas y se pierde al conducir, o tirado en el sofá viendo la tele porque le encanta no hacer nada. Y el Rey Cardo, papá de Holly, es un vago que necesita que la sirvienta le haga los hechizos más absurdos como preparar té y tocar música, cuando no aparece como el único que se ríe de un chiste para peces que tienen el cerebro muy pequeño.  

A mis hijos les encantan estas dos series de dibujos animados, están muy bien hechas y todo lo demás, pero para mi gusto esto desentona un poco (o un demasiado). Para colmo, leo en la wikipedia que la serie de Peppa Pig desató cierta controversia porque los personajes iban en el coche sin cinturones de seguridad, y en bici sin casco, por lo que hubo airadas protestas y cambiaron algunas escenas. A mí que me perdonen, pero creo que más estúpidos no se puede ser. Seguimos a vueltas con la ultracorrección política de siempre: ¡el casco! ¡el cinturón! ¡que nadie salga fumando! ¡que nadie salga bebiendo! ¡a promocionar alimentos saludables! Pero faltar al respeto a uno de los progenitores... qué más da, mientras no sea a la madre!!!

En fin, no voy a prohibir a mis hijos ver estas series, también ven Chicken Town, Fanboy y Chum Chum, y Los Pingüinos de Madagascar; si pretendiera que sólo vieran cosas edificantes más me valdría tirar la tele por la ventana. Pero quería comentar esto que me llevaba rondando en la cabeza un tiempo, porque tanta estupidez pseudofeministoide, política y socialmente aceptada, me resulta cansina. Y porque alguien tiene que ponerse del lado de Papá Pig y el Rey Cardo. ¡Ánimo, chicos!

viernes, 12 de julio de 2013

VIERNES DANDO LA NOTA: ALANIS MORISSETTE

Hoy traigo una canción muy conocida de los años 90 (no sólo de los 80 vive la música), titulada You Oughta Know, de Alanis Morissette. 
El disco al que pertenece, Jagged Little Pill, siempre estará entre mis favoritos, me encantaban tooodas las canciones incluidas en él, y me las sabía tooodas de memoria.
Es una canción de desamor, o más bien, de cabreo porque el chico la ha dejado y rápidamente la ha sustituido por otra.
¡Espero que os guste! 




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