HACIENDO NIÑOS AUTÓNOMOS
AVISO: ESTE POST ESTÁ ESCRITO CON IRONÍA. EN NINGÚN MOMENTO COMPARTO, NI DEFIENDO, NI PRETENDO DIVULGAR ESTAS PRÁCTICAS DE MUCHOS PADRES QUE VAN DE MODERNOS POR LA VIDA, PERO QUE PERSONALMENTE CONSIDERO ABERRANTES, POR MUY NORMALIZADAS Y RECOMENDADAS QUE ESTÉN.
Nos dicen en el Curso de Verano que los niños no necesitan a sus padres tanto como se piensa. Que uno de los grandes males de nuestra sociedad es la sobreprotección de los hijos. Que hay que dejar de hacer cosas por ellos, y dejar de tratarles como a bebés.
Pautas a seguir:
-Retirada del pañal (diurno) a los 18 meses como muy tarde, pudiendo retrasarse, en casos muy excepcionales, hasta los 2 años. ("Como se enteren de que el Pequeño de casi 2 años y medio, aún lleva pañal, nos expulsan del curso", le susurré al Papi dándole un sutil codazo. "Calla y disimula", contestó él, comprobando que aún tenía el esternón y todas las costillas en su sitio.) Para lograrlo se seguirán todos los métodos que sean necesarios (se recomiendan métodos conductistas).
-Escolarización lo más temprana posible ("¿Esto no lo dijeron ya el otro día?", "Sí, pero como es muy importante lo vuelven a repetir."), para que aprendan normas básicas de conducta y convivencia. Estar quietecitos en la fila, estar sentaditos sin moverse, no hablar si no le preguntan, no gritar, atender en todo momento las indicaciones del profesor... "¿Y si hay algún niño "de culo inquieto"?", preguntó alguien, a lo que el Dr. Noe Estorbar Alospapas respondió con sabiduría infinita: "Para esos casos la ciencia nos ha provisto de la medicación adecuada para calmarlo. Porque no queremos que nuestro hijo sea el único maleducado que no guarde el orden en la fila, ¿verdad?, y no queremos que el profesor nos diga que nuestro hijo es el único que no presta atención en clase, ¿verdad?, y no queremos que nuestro hijo sea siempre la nota discordante en los actos públicos o en las reuniones familiares, ¿verdad?, el que se mete debajo de la mesa, el que se tira al suelo, el que corre, el que no se queda quieto en la silla..." Todos negamos con la cabeza.
- Obligatoriedad de apuntarlo al comedor. Que no piense que en su casa hay un chef dispuesto a concederle todos sus caprichos. Hay que comer todo lo que a uno le pongan por delante, y el comedor es el único lugar idóneo para conseguirlo, pues según nuestros estudios se ha observado, principalmente en madres y abuelas, una preocupante tendencia a cocinar aquello que les gusta a los niños. Error. Hay que comer todo, guste o no. Y punto. Si a pesar de todo hay quien se obstina en dejarles comer en casa, deberá seguir un método conductista estricto, o bien recurrir al método clásico de dejarle sin comer las horas que sean necesarias hasta que acabe el plato. En este sentido, aplaudo el ejemplo de una madre que obligó a su hijo a permanecer en la mesa tanto tiempo que incluso le prohibió ir al baño, y se hizo pis encima. Madres como ésta son un ejemplo a seguir, que prefieren limpiar un escape de orina a permitir que su hijo sea malcomedor. Huelga decir que es prioritario que el niño sepa comer solo cuanto antes, así los padres se ahorrarán la engorrosa tarea de estar con ellos a la hora de comer.
- Obligatoriedad de apuntarlo a todas las actividades extraescolares posibles. Necesario tanto para los padres como para los hijos. El niño forjará su carácter, aprenderá que no es el centro de atención de sus padres, que el mundo no gira en torno a él, y los padres dispondrán de más horas para trabajar, descansar, y vivir su vida. Para elegir dichas actividades se tendrán en cuenta las preferencias del niño, pero la balanza se inclinará definitivamente a favor del horario de los padres. Si toca fútbol, fútbol; si teatro, teatro; si baile regional, baile regional. Le guste al hijo o no. La vida es dura y está llena de responsabilidades, cuanto antes lo asuma el niño mejor para todos.
- Obligatoriedad de apuntarlo a campamentos, talleres, cursos, clases, o cualquier otro tipo de actividad en los períodos de vacaciones. Al igual que el punto anterior, esto es necesario tanto para los padres como para los hijos. Los hijos deben estar ocupados y entretenidos, pero dicho entretenimiento ha de venir de personas ajenas a los padres, que bastante tienen con hacerse cargo de ellos en época escolar.
- El horario de los hijos lo marcan siempre los padres. Siempre, sin discusión. Los hijos respetarán dicho horario al máximo. Cuestiones prácticas: el niño se despierta temprano. Prohibido despertar a los padres. Si no hay ninguna asistenta o pariente que se haga cargo, se le enseñará lo antes posible al niño a poner los dibujos en la televisión, con poco volumen. Bajo ningún concepto los hijos deben despertar ni molestar a los padres. Lo mismo puede aplicarse a la hora de la siesta de los adultos. Niños mayorcitos deberán ser enseñados a prepararse su propio desayuno o merienda (fomento de la autonomía).
- No darle importancia a lo que les sucede a los hijos: riñas, peleas, roces con otros niños, discusiones, episodios de marginación o desprecio, insultos... Hay que tener siempre presente dos verdades absolutas: "Son cosas de niños", y "Todos los niños son así". La excepción vendrá dada cuando alguna de estas circunstancias perjudique directamente a los padres. Aquí el asunto sí se torna grave, y se deben tomar las medidas necesarias para solucionar el problema.
Continuará...