sacrificio.
2. m. Acto del sacerdote al ofrecer en la misa el cuerpo de Cristo bajo las especies de pan y vino en honor de su Eterno Padre.
4. m. Matanza de personas, especialmente en una guerra o por una determinada causa. La revolución supuso el sacrificio de miles de vidas.
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Sacrificio. Qué poco gusta esta palabra en nuestra sociedad, ¿verdad? Ahora mismo parece que sólo se admite en lo referente a practicar un deporte (seguro que todos hemos oído acerca de lo mucho que se sacrifican los ciclistas, las gimnastas, los futbolistas...), o también cuando se habla de hacer dieta (hacer el sacrificio de no comer entre horas, de tomar comida saludable...). Pero unir en la misma frase las palabras sacrificio y madre suena a algo trasnochado y caduco, a mujer en casa con la pata quebrada, puesto que las mamás modernas de hoy no deben sacrificarse por nada ni por nadie en aras del feminismo, la realización personal y la modernez.
Bien. El que de verdad se haya tragado esto, es que no tiene hijos, sino tamagotchis.
Por mucho que hayamos avanzado en los campos de la igualdad, por mucho progreso, mucho avance, y mucho feminismo, maternidad sigue siendo igual a sacrificio. Y no hay vuelta de hoja.
No voy a hablar de Sacrificios en mayúsculas (séptima acepción de la RAE: Acto de abnegación inspirado por la vehemencia del amor), sino de esos Pequeños sacrificios de andar por casa (sexta acepción: Acción a que alguien se sujeta con gran repugnancia por consideraciones que a ello le mueven) que las madres corrientes y molientes realizamos porque no nos queda otra.
(¡OJO! No estoy hablando de una mal entendida vida maternal "esclava y llena de sacrificios" que enmascara un victimismo mártir de lo más peligroso: madres que se quejan y se jactan de "toooodo lo que hacen por sus hijos", y lo que es peor, luego se lo echan en cara a ellos en el más rastrero chantaje emocional, convirtiéndoles en adultos amargados, sin autoestima, tocados emocionalmente y con la personalidad minada. Creo que este extremo es igual de pernicioso que su opuesto: el del pasotismo egoísta y comodón, con el que conseguiremos hijos igual de egoístas, apáticos, maleducados, aprovechados y comodones.)
Ejemplos de Pequeños sacrificios de andar por casa:
- El cocinar
Existen en el mundo muchas madres que aborrecen cocinar (que yo sé que no soy la única), pero saben que sus hijos necesitan una alimentación sana y variada (¿por qué no les gustarán los bocadillos tanto como a mí?), y por ello se sujetan con gran repugnancia y se lían la manta a la cabeza y el delantal a la cintura.
El colmo de los colmos: tener que cocinar un plato diferente para cada miembro de la familia.
- La comida
En la mesa de comer muchas veces se da un curioso fenómeno: por mucha comida que hayas preparado, justo ese día los niños experimentan una crisis de crecimiento (o traen un hambre canina) y empieza a tragar que da gusto. Pero siguen con hambre, y sólo queda tu porción. Pues que levante la mano la que no se haya sujetado con gran repugnancia (y no menos hambre) y les haya dado su comida a los niños.
El colmo de los colmos: que algún adulto se la intente comer. Para matarlo. Si yo fuese la de este anuncio le tiraba el cortapizzas al ojo:
-La televisión
¿Quién no se ha sujetado con más paciencia que repugnancia y tragado doscientas o trescientas veces los mismos capítulos de Peppa Pig? ¿Quién no se sabe las canciones de Dora o de Bob Esponja? ¿Quién no se ha quedado sin ver algún evento deportivo, algún programa o alguna película porque justo a esa hora los niños querían poner Clan? (Menos mal que siempre nos queda internet para volver a verlo o descargarlo.)
El colmo de los colmos: que algún adulto se haga con el mando y les cambie el canal para ver lo que a él le da la gana (que no era precisamente lo que querías ver tú).
-El parque
Al igual que otras madres, no soporto ir al parque, pero a veces no queda otra, y acabo yendo. Sé que a ellos les gusta corretear al aire libre, jugar en los columpios, estar con sus amiguitos y demás, así que una se sujeta con gran gran gran repugnancia, y va, porque ellos lo pasan de miedo.
El colmo de los colmos: tener que aguantar y vigilar a niños ajenos, mientras sus padres están de charla en un banco, o directamente en una cafetería cercana de cervecitas.
Seguro que vosotros tenéis muchos más ejemplos de Pequeños sacrificios de andar por casa que podéis compartir; esas pequeñas acciones a las que nos sujetamos con más o menos repugnancia porque, aunque no nos guste ser mártires, sí nos gusta ser madres, y hay muchas cosas que si no las hacemos nosotras por nuestros hijos, ¿quién las va a hacer?
Si ya lo dice el refrán: El que tenga tienda, que la atienda :-)
Otras palabras de mi Diccionario:
ALARMISMO - BONDAD - CHANTAJE - DINOSAURIOS - FELICIDAD - GALLEGO - INDIGNACIÓN - KIOSCO - LIFE COACH - ÑAM ÑAM - OBJETO (MUJER) - QUEEN - REFERENTES CULTURALES - SERIE (FUERA DE) - TRAMPAS - VESTIDITOS - WATERLOO - X (SIGNO DE MULTIPLICACIÓN) - Y (CROMOSOMA) - ZARRAPASTROSA










